POR FIN VERANO
La calma, el buen humor, el sol y los días largos que invitan a disfrutarlos.
Tomar un helado sin prisas,
descubrir nuevos insectos,
jugar desde primera hora de la mañana.
La lentitud entendida en su mejor sentido:
la vida sin prisa, sin agenda, sin colegio ni actividades extraescolares.
Abiertos a cualquier plan que surja desde la calma de la pandilla de verano.
Dispuestos a vivir aventuras inesperadas
o a pasar el día entero en tranquilidad.













