Americana
 Americana  Americana

El corazón se queda en esos lugares donde has encontrado paz. Donde la tranquilidad del silencio y el olor a naturaleza te han abrazado y tu mente respira calmada.

Un entorno idílico en el que disfrutar de los pequeños placeres: pasear a caballo, leer, tomar un vino o mirar el atardecer.

Tiempo para disfrutar de lo que verdaderamente importa. Para escuchar, para sentir, para vivir de verdad. Tiempo para disfrutar de la belleza más natural, más esencial.

Los momentos mágicos lo son porque son efímeros. La vuelta a la rutina hace que la nostalgia se haga más fuerte, que idealicemos las situaciones y que nos anclemos en recuerdos.

Pero la clave está en crearlos durante el resto del año. Hacer especiales otras situaciones. Porque todo depende de la mirada con la que capturemos esas vivencias.